Cómo abrir un archivo MSG
El formato propio de Outlook, leído sin Outlook — con una limitación que conviene conocer antes de empezar.
Abre tu archivo MSG ahora
Arrastra el archivo .msg al visor y lee el remitente, el mensaje y la lista de adjuntos. Se interpreta dentro de tu navegador.
Abrir el visor MSGLeer es gratis y no hace falta cuenta.
Qué es exactamente un archivo .msg
Un archivo .msg es un mensaje guardado por Outlook
en el formato propio de Microsoft. A diferencia del .eml, que es
texto plano y lo lee cualquier programa, el .msg es un
contenedor binario OLE2: la misma estructura de «archivo
compuesto» que usaban los antiguos .doc y .xls, con
una especie de sistema de archivos en miniatura dentro.
Dentro de ese contenedor cada propiedad del mensaje vive en su propio bloque: el remitente en uno, el asunto en otro, cada adjunto en el suyo. No es un formato secreto, pero tampoco es un formato que se pueda leer de un vistazo: abrirlo con un editor de texto solo devuelve ruido binario con algún trozo de texto reconocible en medio.
De ahí viene la frustración habitual: alguien te reenvía un correo desde Outlook «como archivo adjunto», tú no usas Outlook, y el archivo no se abre con nada.
Abrirlo en el navegador
- Guarda el archivo
.msgen tu dispositivo — si llegó como adjunto, descárgalo primero. - Arrástralo sobre el área indicada del visor, o haz clic para elegirlo.
- Aparecen el remitente, los destinatarios, el asunto, la fecha, el cuerpo del mensaje, la lista de adjuntos y los encabezados técnicos.
El archivo se reconoce por su firma de contenido, no por la extensión. Si llegó renombrado, sin extensión o con una extensión equivocada, se abre igual: lo que se comprueba es cómo está hecho el archivo, no cómo se llama.
Nada se sube
El contenedor se abre dentro de tu navegador. No hay servidor que reciba el mensaje, así que no hay copia en ninguna parte fuera de tu dispositivo. Compruébalo en el panel de Red de las herramientas para desarrolladores: no sale ninguna petición que lleve el archivo.
El límite que conviene conocer antes de empezar
Outlook guarda el cuerpo del mensaje varias veces dentro del mismo archivo. Una de esas copias es la versión con formato — negritas, colores, tablas, imágenes incrustadas — y Outlook la encapsula dentro de un bloque RTF comprimido, con un algoritmo propio.
Ese bloque no lo descomprimimos. Lo que ves es la versión en texto del mensaje, que Outlook también guarda en el mismo archivo. En la práctica eso significa que el contenido está completo y es perfectamente legible, pero sin el diseño visual: sin negritas, sin colores y sin las imágenes que estaban dentro del cuerpo.
Para leer un mensaje, archivarlo o rescatar sus adjuntos, es suficiente. Si lo que necesitas es una reproducción visual exacta del correo tal y como lo veía quien lo envió, este no es el camino: pídele a quien te lo mandó que te lo reenvíe en el cuerpo del mensaje en lugar de como archivo.
Preferimos decirlo antes de que sueltes el archivo. Los adjuntos, los destinatarios, la fecha y los encabezados completos sí se leen sin ninguna pérdida.
Otras formas de abrirlo
- Outlook — si lo tienes instalado, el doble clic funciona: es su propio formato.
- Pedir el mensaje como .eml — quien lo envió puede reenviarte el correo en el cuerpo del mensaje, o guardarlo desde otro programa en formato estándar. Es la solución más limpia cuando hace falta el formato visual.
- Un editor de texto — no sirve. El contenedor es binario y lo único que verás son fragmentos sueltos entre caracteres ilegibles.
- Renombrarlo a .eml — no sirve tampoco, y es el consejo erróneo que más circula por los foros. Son formatos distintos, no extensiones distintas.
Si lo que te llegó junto al mensaje es un adjunto llamado
winmail.dat, el problema es otro y tiene su propia explicación en la
guía sobre qué es winmail.dat.
Convertir el MSG a PDF
Una vez abierto, el mensaje se exporta a PDF igual que cualquier
.eml: encabezados primero, después el texto del mensaje, al final la
lista de adjuntos con su nombre y tamaño. Es la forma habitual de dejar un correo
de Outlook en un expediente al que después accederá alguien que tampoco tiene
Outlook.
El detalle de qué incluye el PDF y qué no está en la guía sobre convertir EML a PDF: el procedimiento es el mismo para los dos formatos.