winmail.dat: qué es y cómo recuperar el adjunto
Un paquete que crea Outlook y que lleva dentro tus adjuntos. No lo abrimos — pero sí podemos explicarte cómo recuperarlos.
¿Lo que tienes es un .eml o un .msg?
Si el correo te llegó como archivo .eml o .msg en lugar de como winmail.dat, ábrelo aquí: se lee dentro de tu navegador, gratis y sin subir nada.
Abrir el visorLos archivos winmail.dat no se abren aquí: sigue leyendo para saber qué hacer con ellos.
Qué es el archivo winmail.dat
winmail.dat es un paquete en formato TNEF
(Transport Neutral Encapsulation Format), un formato de Microsoft que
Outlook usa para meter en un solo adjunto el formato del mensaje y los archivos
que lo acompañaban. Su tipo MIME es
application/ms-tnef.
Lo importante es esto: el documento que buscas está dentro. El
winmail.dat no sustituye a tus adjuntos, los contiene. Cuando alguien te dice
«te he enviado la factura» y lo único que ves es un archivo
winmail.dat de 400 KB, la factura está ahí, envuelta.
Y lo segundo importante: el problema no es tuyo. Lo causa la configuración del programa de correo de quien envía, y se resuelve del lado de quien envía. Por eso el mismo mensaje puede llegar perfectamente a un compañero y a ti con el adjunto ilegible.
Por qué te llega
Outlook puede redactar los mensajes en tres formatos: HTML, texto sin formato y
Rich Text Format (RTF), que es el formato interno de Microsoft.
Cuando un mensaje sale en RTF hacia un destinatario cuyo sistema no entiende
TNEF, el servidor empaqueta todo el formato y los adjuntos en un
winmail.dat y lo envía como un adjunto cualquiera.
El resultado es el que conoces: un mensaje con el texto empobrecido o vacío y un adjunto que ningún programa quiere abrir. Suele pasar con remitentes corporativos, con calendarios y convocatorias de reunión, y con cuentas antiguas que nunca cambiaron el formato predeterminado.
Lo que no vamos a prometerte
Este visor no abre archivos winmail.dat. Leemos
.eml y .msg, que son mensajes completos; el TNEF es
otra cosa y no extraemos su contenido. Hay páginas que prometen hacerlo
subiendo el archivo a su servidor: es justamente lo que aquí no hacemos con
ningún archivo, y no vamos a hacer una excepción con este.
La solución buena: pedir que te lo reenvíen en HTML
Es el único camino que recupera el mensaje íntegro y además evita que vuelva a pasar. Escríbele a quien te lo envió pidiéndole que cambie el formato del mensaje a HTML y te lo reenvíe. En Outlook de escritorio el cambio está en la pestaña Formato de texto de la ventana del mensaje que se está redactando: ahí se elige entre HTML, texto sin formato y RTF.
Dos matices que vale la pena incluir en la petición:
- Que reenvíe el mensaje, no el winmail.dat. Si te manda otra vez el mismo archivo adjunto, el problema se repite exactamente igual.
- Que adjunte los documentos de nuevo. Al cambiar a HTML el formato ya no se empaqueta, y los archivos llegan como adjuntos normales.
Si el remitente es de tu propia organización y el caso se repite con varias personas, es un ajuste del servidor de correo, no de cada usuario: quien administre Exchange puede fijar el formato de salida por dominio de destino. Vale la pena mencionarlo, porque un solo cambio resuelve todos los casos a la vez.
Si no puedes pedir el reenvío
A veces no hay a quién pedírselo: el mensaje es antiguo, el remitente ya no está o es una dirección automática. En ese caso quedan herramientas específicas de extracción de TNEF — existen utilidades de línea de comandos para macOS y Linux y programas de escritorio para Windows dedicados a esto — y extensiones para algunos clientes de correo que deshacen el paquete al vuelo.
No recomendamos ninguna en concreto, y menos aún las que funcionan subiendo el archivo a un servidor ajeno: recuerda que dentro del winmail.dat está el documento que te enviaron, con todo lo que contenga. Si el contenido es sensible, la vía de pedir el reenvío sigue siendo la correcta aunque sea más lenta.
Y si el remitente te reenvía el correo como archivo — un .msg o un
.eml adjunto — eso sí lo abrimos: mira
cómo abrir un archivo MSG y
cómo abrir un archivo EML.
Cómo evitar que lo envíes tú
Si usas Outlook, merece la pena comprobar tu propio formato predeterminado: los destinatarios que no usan Outlook reciben tu mensaje empaquetado sin que tú te enteres, y lo normal es que no te lo digan. El ajuste está en las opciones de correo del programa, en el apartado que define el formato con el que se redactan los mensajes nuevos.
HTML es la opción sensata para casi todo el mundo: conserva el formato visual y lo entienden todos los programas de correo. El RTF solo tiene sentido dentro de una organización que use Outlook de principio a fin, y hoy eso es cada vez menos habitual.